Miedos que superan los Sueños

Hay ciertos asuntos personales que usualmente me reservo por la misma razón. Sin embargo, existen ocasiones en las que uno se enfrenta y que inevitablemente tienes que tomar una decisión que podría cambiar por completo tu futuro.

Posiblemente he mencionado en algunas oportunidades, o puede que simplemente la gente que me conoce lo recuerde, que me gusta siempre pensar en futuro. Aunque no soy una persona muy convencida de que las decisiones indiferentes realmente existen y que todo está relacionado al pasado y a la experiencia que uno va ganando, a la larga uno puede llegar a un punto en que puede “predecir” que es lo que va a pasar tomando una u otra decisión, en ciertos casos puede ser algo próximo o puede ser un plan a largo plazo.

Desde hace muchos años que comparto un sueño que muy pocas personas conocen y que posiblemente varios nunca esperarían saber cual es. Y aunque todavía no me considero ni cerca de cumplirlo o de alcanzarlo siquiera, lamentablemente se ha debido a que he tenido otros problemas que me han impedido acercarme a él. Personalmente me mantengo como una persona muy paciente, que muy pocas veces ha intentado mantener expectativas demasiado relevantes en lo que respecta mi futuro, más que nada debido a lo delicado que puede ser una pequeña decisión y que podría desencadenar consecuencias que afectan positiva o negativamente a ese futuro, lo que hace muchas veces incierto si nos estamos acercando o alejando de nuestro objetivo principal. A veces pienso mucho en un futuro lejano considerando meses o años por delante y tiendo a analizar cada posible aspecto o decisión que podría aparecer con tal de predecir un posible camino que me acerque o me aleje de esos objetivos. Por la misma razón soy una persona que mantiene muy claro el futuro y debido a eso me considero alguien que le gusta mucho prepararse para lo que venga, indiferente lo que sea; algunos me consideran en ciertos casos despreocupado de lo que pase y que vive la vida preparado para lo que venga.

Para algunos este comportamiento podría estar relacionado con la madurez personal que uno va desarrollando. Si bien sabemos que uno va cambiando su manera de pensar con el tiempo, no soy de los que olvida o cambia sus objetivos iniciales ni los aspectos que definen a uno. En muchos casos me he topado con personas que no veía hace tiempo y que al entablar conversaciones nuevamente con ellos me comentan que no he cambiado mucho; eso significa que en lo interior uno mantiene la esencia de lo que es y que el pensamiento que uno va desarrollando no necesariamente esta relacionado con la forma de ser o la forma de ver la vida. Yo afronto los problemas de una forma bien optimista, nunca me desanimo por un desafío e intento siempre ayudar a las personas, compañeros y amigos que sienten que los problemas los están sobrepasando. En el aspecto laboral soy una persona que siempre mantiene una actitud emocional positiva. Suelo ayudar a mantener la motivación de un equipo sin problemas y varios se han sentido cómodo cuando entre todos intentamos resolver un problema o sacar adelante un desafío específico.

Lamentablemente algunos podrían pensar que soy una persona que en general no le teme a nada y que está preparado ante todo, sin embargo, a pesar de que he mencionado que soy una persona bien preparada ante la mayoría de las situaciones, esa actitud se debe a mi capacidad personal de analizar el contexto y las decisiones que deben tomarse para que las consecuencias no sean las que uno no quisiera, en lo general, no siempre uno puede analizar y predecir que es lo que podría pasar detrás de cada decisión. Hay veces que siento que puedo encontrarme con decisiones de las cuales no conozco las consecuencias que podrían provocar. Una de esas decisiones es la que temo esté relacionado con algo que involucra un sueño que me gustaría alcanzar. Desafortunadamente esa decisión podría cambiar en lo personal muchas cosas y aunque pudiera analizar cada posible situación que podría aparecer a causa de esa decisión, en la mayoría de las situaciones las consecuencias aparentan no ser para nada favorables. He pensado mucho que no puedo enfrentarme a esta disyuntiva aún esperando el peor caso, porque he sentido que hay una pared invisible que me impide realmente ver más allá de lo que podría pasar o lo que podría esperar. Usualmente cuando considero una decisión dentro de una planificación a futuro, tiendo a ver con cierta claridad las consecuencias que podrían pasar posterior a esto. Sin embargo, en esta situación, percibo que indiferente la decisión que tome, no puedo entender o visualizar cuales son las consecuencias que aparecerán pasado ese momento. Este gran problema se ha tornado un gran miedo personal que me ha impedido enormemente concluir cual debería ser el camino que debiese tomar.

Al final, en vez de afrontar y tomar la decisión, he sentido que he estado evitándolo lentamente y, en muchas veces, inconscientemente. No me gusta sentir incertidumbre en mi futuro, y menos sabiendo cual es la causa que lo provoca. Lo que realmente quisiera, es poder visualizar que es lo que debería hacer para afrontar este problema y saber que es lo que debería esperar de él, aún si las consecuencias son favorables o desfavorables al corto o mediano plazo.

Estoy consciente que inevitablemente tendré que enfrentarme a este problema y tendré que tomar una decisión definitiva.